Alfalfa

La alfalfa (Medicago Sativa), planta que principalmente es utilizada como forraje, ha ganado mucha popularidad en estos últimos años debido a la enorme carga nutricional de sus pequeños brotes, que pueden conseguirse hoy día en mercados y almacenes.

Se trata de una planta que alcanza el metro de altura, y que vive entre cinco y doce años, aunque puede alcanzar los veinte si es cultivada en muy buenas condiciones. Es muy resistente a la sequía, debido a la profundidad de sus raíces, que alcanzan los cinco metros.

Los brotes de alfalfa tienen un sabor muy característico y atractivo; y contienen propiedades muy beneficiosas para el organismo, como sales minerales, aminoácidos, y vitaminas A, complejo B, B12, C, D, E, G y K. También se utilizan sus hojas, muy ricas en nutrientes, que contiene una de las mayores cantidades de proteínas encontradas en el mundo de los vegetales.

todos los secretos de la alfalfa

Estos nutrientes y vitaminas son los responsables de que sea muy indicada como tratamiento para la anemia y como suplemento alimentario, especialmente en personas con trastornos de la alimentación como la anorexia. Es bueno agregar los brotes en ensaladas para aprovechar mejor su sabor, aunque existen infusiones de alfalfa hechas en base a sus hojas.

Es diurética, y se la utiliza para combatir la formación de cálculos renales y biliares. Funciona muy bien para tratar disfunciones en el sistema digestivo, y ayuda a combatir la celulitis. También aplaca los síntomas de la menstruación y la menopausia.

Ayuda a coagular la sangre, debido a las cantidades poco usuales de vitamina K que contiene. También es beneficiosa para quienes padezcan de artritis, artrosis u osteoporosis, debido a sus altos niveles de calcio y vitamina D. Al mismo tiempo reduce el exceso de azúcar en sangre, por lo que es ideal para combatir la diabetes.