Alfalfa para los niños

La alfalfa es una planta que contiene una variedad de nutrientes enorme y, sobre todo, abundante, de ahí que se trata de una planta que pensemos que se puede introducir en la dieta de los niños, pues para ellos el aporte vitamínico y nutricional es fundamental para su desarrollo. Cuenta con un porcentaje de proteínas, calcio y hierro mucho mayor que el resto de los vegetales existentes, aporta multitud de vitaminas, sin embargo, para el caso de los más pequeños es mejor que nos informemos por completo sobre el efecto de este ingrediente sobre su desarrollo.

A pesar de sus muchísimas propiedades beneficiosas, no es recomendable que los niños consuman suplementos basados en esta planta, ya que pueden ser blanco de sus efectos secundarios.

La alfalfa puede provocar molestias gastrointestinales moderadas a este grupo etario, como malestares estomacales, gases o diarreas.

La alfalfa también reduce los niveles de azúcar en sangre, por lo que disminuye la producción de glucosa, tan importante a la hora de disponer de energía para el crecimiento. También deberían tomar precauciones los pacientes con hipoglucemia y quienes consumen drogas o medicamentos con frecuencia.

precauciones para el consumo de alfalfa en los niños y embarazadas

También puede producir efectos similares al lupus. Estos se caracterizan por la existencia de anticuerpos antinucleares en la sangre, dolores musculares, fatiga, función anormal del sistema inmunológico y anormalidades renales. Una persona en formación no debería consumir nada que afecte sus defensas.

Tampoco se recomienda el uso de alfalfa en embarazadas o mujeres que estén dando de lactar, ya que uno de sus usos es, precisamente, cortar con la producción de leche materna.

En sí, los brotes de alfalfa parecen tener cantidades de sustancias poco peligrosas para los niños, pero siempre es recomendado consultar con un especialista antes de consumir cualquier alimento con propiedades medicinales.