Planta de la alfalfa

La Alfalfa (Medicago Sativa) es una planta perenne de la familia de las leguminosas, utilizada principalmente como planta forrajera y conocida por sus aplicaciones medicinales. Su origen histórico proviene de Asia Menor, aunque se ha extendido por todo el mundo a lo largo de los siglos.

Es una planta vivaz, robusta y erecta, cuyas raíces pueden alcanzar los cinco metros de profundidad. Los brotes parten del terreno desde una corona, produciendo tallos delgados que soportan el peso de las hojas por su consistencia, lo que la vuelve muy fácil de cosechar. Da flores de color azul o púrpura.

flor de la alfalfa

Existen en particular 5 tipos de alfalfa:

Las alfalfas comunes, que usualmente tienen flores de color púrpura y no han sido cruzadas por el ser humano.

Las alfalfas variegadas, que son muy resistentes, aunque tardan bastante en recuperarse luego de la siega. Suelen tener gran cantidad de variedad de colores en sus flores, entre blanco, amarillo o púrpura.

Las alfalfas turcas, que se desarrollan muy bien durante el invierno debido a que almacenan muchos carbohidratos durante el otoño para suplir la energía que necesitarán para crecer durante la primavera.

Las alfalfas no resistentes, que crecen rápido y se recuperan pronto de la siega, aunque no son capaces de soportar el invierno.

Las alfalfas rizomatosas, que extienden sus cepas mediante rizomas que brotan alrededor en un diámetro de cinco metros. Aunque no crecen con vigor y rinden menos que los otros tipos, resiste muy bien las heladas.

planta de la alfalfa

Para cultivar alfalfa es recomendable un suelo con PH de 7,2 que nunca baje de 6,8. Es muy sensible a la salinidad, que provoca la palidez de algunos tejidos y la disminución de su crecimiento. También prefiere crecer en suelos muy profundos y bien drenados, con una temperatura de entre 18 a 28ºC.